Esta elegante bicicleta de paseo nació en 1928 en los talleres de la prestigiosa fábrica Peugeot en Beaulieu-Valentigney, Francia. Fue adquirida por Henri Dubois, un cartero de 32 años que trabajaba en el distrito postal de Montmartre, París. Durante más de una década, Henri recorrió las empinadas calles parisinas entregando cartas de amor, noticias de familia y, tristemente, telegramas de guerra. La bicicleta fue testigo silencioso del creciente ambiente de tensión que precedió a la Segunda Guerra Mundial, transportando correspondencia que conectaba corazones y familias.\n\nCuando París cayó bajo la ocupación alemana en 1940, Henri escondió su preciada bicicleta en el sótano de su hermana Marie, una costurera del barrio de Le Marais. Durante los años de guerra, la bicicleta permaneció oculta mientras la familia sobrevivía a los bombardeos y la escasez. En 1945, tras la liberación, Henri ya no pudo retomar su trabajo debido a una herida de guerra, pero Marie conservó la bicicleta como un tesoro familiar.\n\nEn 1963, Marie emigró a Montreal, Canadá, llevando consigo la bicicleta como uno de sus pocos bienes preciados. Allí, su hijo Jacques la restauró meticulosamente, respetando cada detalle original. La bicicleta encontró una nueva vida en las tranquilas calles de Montreal, donde Jacques la utilizaba para sus paseos dominicales por el Parque Mont-Royal. Hoy, después de décadas de cuidadoso mantenimiento, la bicicleta conserva la elegancia y funcionalidad que la caracterizaron desde su nacimiento en los talleres franceses.